miércoles, 18 de febrero de 2015

En la ribera



Cuando la lampara del cielo se ilumina
ahuyentando pálidos luceros perezosos,
cuando alimentadas las meditadas nostalgias
por desconsoladoras y extensas distancias
ese rey, el pensamiento y esa reina, la añoranza,
iluminan los delirios, esos venenos edulcorados.
Oigo recitar monótona la Albolafia, esos versos 
que hablan de otros tiempos y de amores de estío
aquellas marchitas melodías, ardientes lechos,
ensueños y miradas con lagrimas encendidas.
Peregrina la mirada entre la jerarquía de los sotos
casi desnuda ,sola,  con deseos resplandecientes
aduladora mirada hacia los caminantes que cruzan
Y viendo su figura, como canto melodioso
solo pueden aceptar su lejana cercanía.
Y de fondo, unas campanas que hablan ,
hablan esas campanas cansadas por los tiempos,
campanas que tañen a tolerancia de culturas
que cubren desnudeces que el tiempo deja entrever
y que permanecerán francas y sin lamentos,
hasta que la noche imponga su serenidad.

martes, 21 de enero de 2014

Ofrenda



¡Ay las calores de primavera!
¡Ay las tardes de luz eterna!
¡Ay esas tertulias de taberna!
¡Ay, quien a esas tardes volviera!.

Es la tarde, es la tarde de Rafael
El hijo del Niño Dios, Rafael
Nuestro gran califa,  Rafael
en el coso de Goya , Rafael.

Pasa la tarde entre silencios
Pasan negras nubes nacidas
De las calores empedernidas
Y de los mas recientes cencios.

Ya resuenan los clarines
ya resuenan los truenos
Ya resuenan  tan ajenos
como lejanos violines.

Laureles de amor
laureles de pasión
laureles de emoción
Laureles de seductor.

Ceras, aromatizad la plaza
a los pies de los califas,
entre capotes de gloria
y vanidades despreciadas.

Ya espero el silencio
ya suena la guitarra
ya huelo tus aromas
ya espero saltar tu burladero.

Ese tu burladero salvador
de pasiones encontradas,
de esas, tus noches de lujuria,
de esas,
mis noches de libertad serena.

Es la noche, es la noche de Rafael
El hijo del Niño Dios, Rafael
Nuestro gran califa,  Rafael
en tu coso del querer mora, Rafael.

Que primero es la vida
y que ya llegará la muerte.



El pecado


Esta obra de 1915 es producto de la época de madurez artística del pintor. Julio Romero de Torres concibió la obra “El pecado” como complemento de su cuadro “La gracia”


Son viejas y enlutadas alcahuetas 
que celosas al alba riegan el día,
Son viejas y enlutadas alcahuetas
las arrogantes dueñas del pecado.

Inmensas tierras donde la paz anida
Siempre a la sombra del redondo 
y a una muy hermosa mezquita, 
y todo pasa a las calores  del día.

San Hipólito, San Hipólito 
protégenos de Venus pecadoras
si, somos las guardesas del pecado
y  de las sombras de sus sueños.

Son viejas y enlutadas alcahuetas 
que celosas al alba riegan el día,
Son viejas y enlutadas alcahuetas
las arrogantes dueñas del pecado.

Celestinas de vanidades
Celestinas de impunidades´,
Alcahuetas de gollería,
Alcahuetas por castigo.

Aún  la blanca belleza se revela,
juventud al servicio de la vida, 
ilusiones frente a la amargura 
de almas somnolientas a la vida.

Que el viento goce tus encantos,
que sueñen los sueños soñadores
abiertos al fluir de las pasiones
como lozanas rosas perfumadas-

Y es que 
Son viejas y enlutadas alcahuetas 
que celosas al alba riegan el día,
Son viejas y enlutadas alcahuetas
las arrogantes dueñas del pecado.